Martes, 15 de Junio del 2021

ESCULTURAS EN JARDÍN

Una escultura, por encima de todo, tiene que evocar. Llevarnos a algún punto y hablarnos. Cuando las integramos en el jardín, al tiempo que agregan belleza y, en muchos casos, originalidad, es interesante que permitan destacar el estilo de jardín elegido. De alguna manera hay que seguir el mismo patrón que se hace con la selección de especies vegetales.
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Al observar una determinada escultura, tenemos que imaginarla en nuestro jardín. Tiene que haber una dialéctica. Elementos que coinciden o que contrastan, pero siempre estableciendo un diálogo que armonice. Si el tamaño del jardín y la escultura lo requieren, se puede colocar en alto para potenciar su valor. Si existe un sendero con trazos curvos, podemos incorporar piezas con líneas sinuosas.
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Pero también podemos concentrar la atracción visual hacia una escultura en un jardín contrastando materiales y colores. Plantas de desierto junto a piezas con agua, por ejemplo. Vivos colores contrastando con el verde. Líneas verticales que sobresalen de plantación baja.
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Hay que abrir bien los ojos, la mente y el corazón, porque una roca puede llegar a convertirse en una increíble escultura en el jardín. Un cuenco de piedra se transforma en un elemento decorativo que, además, nos permite incorporar agua al jardín, aportando frescura y convirtiéndose en un beneficio para los pájaros.
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Aprovechá el resto del verano para realizar esos pequeños cambios en tu jardín y realzar la belleza de la naturaleza..